viernes, 17 de octubre de 2008

Sesión 14. Importancia del Aprendizaje Cooperativo en la elaboración del Cuadro Comparativo



Las transformaciones de los actuales modelos educativos y las generaciones a quienes se dirige, demuestran que el aprendizaje es un proceso que debe ser producido, generado, alimentado y retroalimentado por los principales agentes que participan de ello, es decir, los alumnos.

Estos alumnos, provenientes de una generación computacional, tienen al alcance herramientas que hacen más eficiente la búsqueda de la información; tienen también a su disposición instrumentos para la comunicación asíncrona en donde pueden intercambiar datos y además, una serie de lugares virtuales en donde comparten y aprenden sobre lo que es de su interés. Estas características revelan un papel activo más que nunca, de los estudiantes en la educación.

En este contexto, el trabajo cooperativo o colaborativo es, sin duda, la opción que mejor se adapta a las necesidades educativas que imponen los nuevos escenarios escolares, pues se enfoca en el aprendizaje conjunto, que se construye a partir de la colaboración de un grupo de estudiantes que persiguen los mismos fines o intereses y modifican la relación enseñanza-aprendizaje.

Así pues, esta forma de aprender, requiere del intercambio de información entre los participantes y es en esta retroalimentación y enfoques compartidos, que el estudiante va adquiriendo una riqueza en sus aprendizajes de acuerdo a la manera en que cada uno de los integrantes interpreta la realidad o el fenómeno de estudio.

El aprendizaje cooperativo entonces, es propicio para la construcción del conocimiento en función de la participación de cada integrante del grupo y ello representa que los métodos tradicionales de enseñanza se modifiquen y se intercambien los roles para la movilidad del conocimiento. Por supuesto, esta movilidad y construcción del conocimiento implica que el maestro sea un guía en el proceso, tomando en cuenta los modos y estilos de aprendizaje de los educandos.

El aprendizaje cooperativo por tanto, puede definirse como “acción en el salón de clases”. Es trabajar en la obtención de un producto generado por la participación de los diversos elementos que conforman el equipo de estudio y ello representa, solucionar problemas, aplicar los conocimientos almacenados y nuevos a la realidad concreta y poner en juego los aspectos valorales y actitudinales para conformarse como seres individuales integrales e integrantes de una pequeña sociedad educativa, cuya finalidad es el aprendizaje compartido.

EDUCA.NET trabaja con el aprendizaje cooperativo, las actividades diseñadas para la sede, son trabajadas con dos de sus integrantes en sede, ya sea con algo previo que se envié la tercer integrante o se envia lo trabajado en sede para revisión del tercer integrante.

Esta retroalimentación ayuda a la comprensión de los temas ampliando nuestro conocimiento y apropiandonos de él.
Gracias a la distancia algunas de estas actividades realizadas en sede, se complican, ya que no contamos con el tiempo necesario para la realización de ellas y obtener la retroalimentación que quisieramos por el tiempo tan corto que tenemos, sobre todo porque no todos los integrantes del equipo estamos en la misma sede.

A pesar de todo, esta ha sido una actividad sumamente gratificante, ya que se intercambian conocimientos y puntos de vista.
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Publicado por: Berenice Elizalde, Itzel Marín y Norma Angélica Morales.

jueves, 9 de octubre de 2008

Sesión 13. Constructivismo: construyendo nuevas formas de aprender

El constructivismo parte del aprendizaje por medio de la experimentación del sujeto y el entorno. Son las interacciones que establece cotidianamente con la realidad y los elementos que la conforman, que el sujeto va construyendo su propio conocimiento al cabo de sus experiencias previas.

Todo aprendizaje constructivo presupone una construcción que se realiza a través de un proceso mental que conlleva a la adquisición de un conocimiento nuevo. Pero en este proceso no es solo el nuevo conocimiento que se ha adquirido, sino, sobre la posibilidad de construirlo y adquirir una nueva competencia que le permitirá generalizar, es decir, aplicar lo ya conocido a una situación nueva.

La realidad en el paradigma constructivo, se entiende a partir de la concepción de Emmanuel Kant que afirma que la realidad no se encuentra fuera de quien la observa, sino que en cierto modo es construida por el aparato cognitivo de quien la percibe. En este sentido vale la pena la discusión por saber si la realidad es lo que perciben nuestros sentidos o bien, un proceso internalizado que plantea la realidad a partir del pensamiento razonado.
Vigotsky señala en su constructivismo social, que es el sujeto quien tiene una interpretación individual de la realidad, pero es a través de la mediación y el aprendizaje en colaboración con otros, que se puede generar distintas versiones de la realidad en la que se participa y por este proceso de mediación, puede alcanzarse un nivel más alto de verdad que haya sido probado socialmente.

Así pues, se pone en discusión si el conocimiento no es una copia fiel de la realidad, sino una construcción que el ser humano va produciendo día a día como resultado de la interacción que establece con el ambiente o entorno.

El Constructivismo en la educación es un paradigma psicopedagógico que se centra en los procesos de aprender, en donde importa que el alumno construya y reconstruya sus conocimientos a partir de nuevos datos que puede incorporar a conocimientos previos.

La finalidad del constructivismo en la educación es que el alumno no sólo sea un receptor pasivo de información, sino que la procese y la incorpore a los conocimientos que posee, estableciendo relaciones, ampliando y profundizando en el objeto de conocimiento, partiendo de diferentes situaciones de aprendizaje, donde el alumno pueda utilizar operaciones mentales consideradas de orden superior como por ejemplo seleccionar, sistematizar, inferir, deducir, investigar, juzgar y otras que le permitan formar estructuras cognitivas que lo hagan lograr aprendizajes significativos y así pueda construir sus propios aprendizajes, interactuando en situaciones concretas y significativas y estimula el “saber“, el “saber hacer” y el “saber ser“, es decir, lo conceptual, lo procedimental y lo actitudinal.

Así pues, el constructivismo permite establecer relaciones con lo aprendido y se fundamenta no sólo en la concepción filosófica del término, sino en las teorías cognoscitivistas de Jean Piaget y en el paradigma sociocultural de L. Vigotsky, en donde el aprendizaje está en función del entorno y la mediación o interacción con sus componentes.

El papel del profesor en el constructivismo no es sólo observar y determinar los procesos, sino más bien, orientar al alumno para que este vaya estableciendo relaciones entre lo que aprende con lo ya aprendido, de tal manera que él estudiante pueda plantearse una nueva perspectiva del fenómeno a conocer. El profesor debe orientar, facilitar, moderar y estimular el conocimiento por medio del aprendizaje razonado que el estudiante va elaborando por sí mismo.

En este sentido, el alumno en el constructivismo, es un sujeto activo, que requiere satisfacer sus propias necesidades de conocimiento y es en función de ello, que construye su propia interpretación de la realidad. Para que esto suceda, debe concebírsele como un agente autónomo, autogestivo, consciente de sus procesos de aprendizaje y de la necesidad de aplicar el conocimiento obtenido a su realidad concreta. No obstante las virtudes de este paradigma, el constructivismo implica modelos de enseñanza activos y maestros que dirijan adecuadamente estos procesos.

El constructivismo sitúa al aula en condiciones especiales como: un clima de mutua confianza entre docente y alumnos, un clima afectivo, armónico, ayudando a que los alumnos se vinculen positivamente con el conocimiento.

El Constructivismo se realiza a través de un proceso mental que conlleva a la adquisición de un conocimiento nuevo. Pero en este proceso no es solo el nuevo conocimiento que se ha adquirido, sino, sobre la posibilidad de construirlo y adquirir una nueva competencia que le permitirá generalizar, es decir, aplicar lo ya conocido a una situación nueva.

Lo que implica que el conocimiento humano no se recibe en forma pasiva ni del mundo ni de nadie, sino que es procesado y construido activamente, además la función cognoscitiva está al servicio de la vida, es una función adaptativa, y por lo tanto el conocimiento permite que la persona organice su mundo experiencial y vivencial.

Es un error grave que se estandarice al constructivismo como una metodología que pueda aplicarse a cualquier escenario escolar.

Publicado por: Berenice Elizalde, Itzel Marín y Norma Angélica Morales

viernes, 3 de octubre de 2008

Sesión 12. Caracterización del paradigma sociocultural



“La construcción social del conocimiento y la importancia del aprendizaje colectivo.”

Lev Semionovich vigotsky nació en Orsha, Bielorusia. Desde su adolescencia estuvo profundamente interesado en la literatura y las humanidades, donde adquirió una formación sólida. Estudió Derecho en la Universidad de Moscú. En el campo de la Psicología, donde trabajo cerca de 15 años, desarrolló una propuesta teórica en la que se integran los aspectos psicológicos y socioculturales desde una óptica marxista. Su obra ha generado un profundo impacto en el campo de la psicología y la educación, en especial luego de su descubrimiento en occidente a partir de los años sesenta.

Su foco de interés se centra en el desarrollo de dominios de origen social, como en el caso del constructivismo social y la escuela sociohistórica.

El objetivo de un enfoque sociocultural derivado de las ideas de Vigotsky es explicar cómo se ubica la acción humana en ámbitos culturales, históricos e institucionales. La unidad de análisis de esta teoría es la acción humana mediada por herramientas como el lenguaje, de ahí la importancia que otorga el análisis del discurso. Desde esta postura, son las tradiciones culturales y las prácticas sociales las que regulan, transforman y dan expresión al psiquismo humano, que se caracteriza más por la divergencia étnica o cultural, que por la unicidad de lo psicológico. En el terreno educativo, esto se traducirá en el énfasis de la función mediadora del profesor, el trabajo cooperativo y la enseñanza recíproca entre pares.

Vigostsky tiene una concepción socializadora de la educación, en la que los seres humanos poseen la capacidad de transformar el medio para sus propios fines.

En los estudios que promueve, manifiesta la existencia de la mediación social que hace posible el aprender. Ésta concepción le atribuye un significado social importante y del que carecen los otros paradigmas estudiados.

Las propuestas de Vigotsky se orientan a la explicación de los actos educativos, como actos influidos por el medio social y es función de ello, cómo el sujeto aprende y se desarrolla.

Las Zonas de Desarrollo (reales, próximas y potenciales) que propone Vigotsky en su teoría para explicar estos fenómenos, expone los niveles de desarrollo reales y posibles, que le permitan al educando proveerlo de instrumentos auxiliares para la solución de problemas con la dirección de un tutor o facilitador o bien, en colaboración con otros compañeros más diestros.

El andamiaje pedagógico de Vigotsky, cumple este sentido, al manifestar la importancia de controlar los elementos que están lejos de las capacidades de los estudiantes y enfatiza la importancia del trabajo compartido y socializado para la solución de estas tareas y el aprendizaje compartido.

Así pues, le da importancia no sólo a los procesos individuales, sino al aprendizaje colaborativo en donde se socialice e intercambien las experiencias de conocimiento al cabo de las tareas colectivas.

El papel que el maestro cumple para Vigotsky es, en primer término, como un orientador en los procesos de aprender, pero que conduce al aprendiz bajo la noción del conocimiento compartido y socializado, que se internaliza y comprende en colaboración con los demás.

La función y rol del maestro no están determinados, pues importa más los procesos de internalización del alumno y de la construcción que hace de los conocimientos en su zona de desarrollo real, próximo o potencial, de tal manera que la figura docente se mueve e intercambia en una dinámica de aprendizaje mediado por el ambiente e intercambios sociales en el que se desarrolla.
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Publicado por: Berenice lizalde, Itzel Marín y Norma Angélica Morales

viernes, 26 de septiembre de 2008

Sesión 11. Reuven Feuerstein: desarrollando las habilidades superiores del pensamiento.

La sesión 10 estuvo dedicada a complementar los conocimientos sobre el Paradigma Cognitivo abordado en dos sesiones anteriores, de tal forma que pudimos dimensionar la importancia que tiene hoy día, las propuestas para habilitar y ejercitar el pensamiento de nuestros educandos.

En la discusión de sede pudimos reconocer las habilidades superiores del pensamiento como los procesos de análisis, síntesis y evaluación que lleva acabo el sujeto cognoscente en la dinámica de aprender. Manifestaba el Doctor Ferreiro, en palabras de Reuven Feuerstein, que todos tenemos la capacidad de pensar, somos potencialmente creativos y podemos desarrollar las habilidades superiores solucionando problemas más complejos.

Qué son las habilidades superiores del pensamiento.

De acuerdo a estos planteamientos, coincidimos en definir las habilidades del pensamiento como operaciones mentales organizadas y coordinadas en función de las cuales procesamos la información que recibimos del entorno. Estas habilidades permiten el desarrollo de las capacidades intelectuales, psicomotoras y/o socioafectivas, así como la solución de problemas y toma de decisiones.

La Taxonomía de Bloom muestra una serie de dominios del aprendizaje en donde se ponen en juego las habilidades del pensamiento y se jerarquizan en procesos para que el estudiante vaya adquiriendo nuevas habilidades y conocimientos de orden superior.

Las habilidades de orden superior, son aquellas que no sólo pretenden el conocimiento e identificación de la información, sino buscan la comprensión y la aplicación del conocimiento en situaciones concretas por medio del traslado de lenguajes y significados, la interpretación, comparación, la inferencia y la predicción. Así pues, haciendo uso y aplicación del conocimiento, se pueden desarrollar las habilidades de pensamiento superiores de análisis, síntesis, solución de problemas, evaluación y autoevaluación de los procesos cognitivos.

Porque es importante fortalecer en los alumnos sus habilidades superiores de pensamiento.

Es común identificar en el aula, que la mayoría de los alumnos no han desarrollado las habilidades superiores en los campos de conocimiento, pues pueden leer las palabras pero no pueden pensar en las palabras analítica y sintéticamente, ni extraer de ellas inferencias; pueden aprender los hechos de carácter numérico, pero no pueden solucionar problemas; poseen conocimientos aislados, y una visión atomizada de la realidad, así como el aprendizaje centrado en la en la memorización y un bajo nivel de profundización.

Por ello es que las habilidades de pensamiento desarrollados en el aula, deben superar los procesos de conocimiento generalizado y centrar sus esfuerzos en la selección de métodos para la solución real de las hipótesis que debe generar el estudiante en torno a sus necesidades de aprendizaje, de tal forma que se involucre en el proceso y pueda darse cuenta de sus aciertos, errores y formas de aprender.

Qué actividades de clase pueden fortalecer en los alumnos las habilidades superiores de pensamiento
a) Identificar la información y correlacionarla con situaciones de interés
b) Entender el significado, lenguaje y contexto de la información
c) Interpretar hechos, comparar, contrastar, ordenar y agrupar la información
d) Inferir las causas y predecir los efectos
e) Utilizar métodos, conceptos y teorías
f) Proponer nuevas formas de resolver problemas
g) Localizar patrones e identificar los componentes de la información
h) Establecer relaciones entre conocimientos previos para enriquecer y contextualizar los nuevos i) Comparar y discriminar ideas
j) Valorar y reconocer aciertos y errores de las teorías
k) Sustentar y argumentar razonadamente las ideas expuestas
l) Verificar los procesos y el valor de las evidencias obtenidas.

Algunas reflexiones y ejemplos.

En la educación inicial se desarrollan en el preescolar, operaciones mentales que parten de ejercicios de relación, clasificación, comparación, así como el conocimiento del esquema corporal, la ubicación espacial y el conocimiento del medio. La educación primaria continúa la formación cognoscitiva del niño que aprende el número como abstracción, desarrolla habilidades verbales, de lectura y de observación de su realidad.

En la educación secundaria y preparatoria, se fortalecen las habilidades, lectura de comprensión, abstracción y análisis matemático. Actualmente se pone énfasis en estos procesos gracias a la implementación de trabajos por proyectos (desarrollo de competencias).

En cambio, la mayoría de los adultos que se han formado privilegiando la memoria de contenidos, no han descubierto sus potencialidades y habilidades superiores de pensamiento. Por ello es importante generar nuevas expectativas para el desarrollo de la investigación, que los orienten al análisis y síntesis de los fenómenos estudiados

Por ello consideramos que es necesario desarrollar la habilidad de la comprensión lectora y la inteligencia emocional. Crear un proceso de concientización para leer esquemas, relacionar contenidos y conocimientos e instrumentar su aplicación en la realidad. El docente debe mediar, ser guía para el desarrollo adecuado de estos procesos y el estudiante debe estar consciente de sus potencialidades para aprender.

La ignorancia no es no saber, la ignorancia es no querer saber.
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Publicado por: Berenic Elizalde, Itzel Marín y Norma Angélica Morales

viernes, 19 de septiembre de 2008

Sesión 10. Mapas conceptuales y mentales: Instrumentos para la activación del aprendizaje

La sesión 9 de este módulo, estuvo destinada conocer los teóricos e instrumentos que emplea el Paradigma Cognitivo para procesar la información que sirva al aprendizaje.

En la discusión de sede y equipo, coincidimos en la importancia de estas herramientas para la activación de los conocimientos y el aprendizaje, además de la significación que los estudiantes le atribuyen a la información por medio de estos organizadores.

Así pues, partiendo de la discusión plenaria y de los acuerdos de equipo, podemos definir un mapa conceptual como una estrategia que sirve para visualizar ideas o conceptos expresados en la información o tema de conocimiento y que permite esquematizar y organizar dichos conceptos cuidando las relaciones jerárquicas los mismos entre los mismos.

En el caso del mapa mental, también es un instrumento para activar el aprendizaje basado en conceptos que se expresan por medio de imágenes que le son atribuidas por el sujeto cognoscente, de tal forma que este mapeo de conceptos le permite a quien lo realiza, trasladar a lenguaje simbólico e icónico el conocimiento.

¿Cómo se emplean los mapas conceptuales y mentales en el aprendizaje significativo?

El aprendizaje significativo es aquel que conduce a la creación de estructuras de conocimiento mediante la relación sustantiva entre la nueva información y el conocimiento previo de los estudiantes.

Así pues, por su caracterización, lo mapas conceptuales y mentales en el aprendizaje significativo:

  • Permiten sustraer la información más importante en conceptos, establecer las relaciones entre los conocimientos previos y los conocimientos nuevos y la relación semántica existente entre ellos. Ello le permite al alumno aprender de manera significativa una vez que localiza esta correspondencia y procesa e interpreta la información de acuerdo a dos códigos: visual y lingüístico (semántica).
  • Facilitan al docente y al diseñador de textos, la exposición y explicación de los conceptos de un tema de conocimiento, sobre los que puede profundizarse tanto como se quiera o sea necesario.
  • Permiten la negociación de significados entre el profesor y los alumnos; esto mediante el diálogo guiado por el profesor, en el que se pueden precisar y profundizar los significados referidos a los contenidos estudiados. Este punto es idóneo para animar y enseñar a los alumnos a elaborar sus propios mapas.
  • Sí el profesor los utiliza adecuadamente, pueden coadyuvar a que los alumnos localicen con más facilidad los vínculos entre los temas de conocimiento nuevo con los anteriores.
  • Con los mapas es posible realizar funciones evaluativas, por ejemplo, sirve para explorar y activar los conocimientos previos de los alumnos y/o para determinar el nivel de comprensión de los conceptos revisados.

Consideraciones para un aprendizaje significativo

Para que el aprendizaje sea realmente significativo debe reunir diversas condiciones: la nueva información debe relacionarse de forma no arbitraria y sustancial con lo que el alumno ya sabe, dependiendo también de la disposición (motivación y actitud) de éste por aprender, así como de la naturaleza de los materiales y contenidos de aprendizaje.

El alumno además, debe aprender a establecer relaciones entre la nueva información y las experiencias de conocimientos previas y no sólo eso, debe asumir el conocimiento como una forma vivencial, que le sirva en su vida cotidiana, pues esta es la que determina su estructura cognitiva.

Asimismo, el docente debe estar dispuesto, capacitado y motivado para inducir al conocimiento por medio de estos instrumentos, así como tener los conocimientos y experiencias previas y pertinentes para significar el aprendizaje logrado en sus estudiantes.

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Pblicado por: Berenice Elizalde, Itzel Marín Mayén y Norma Angélica Morales

viernes, 12 de septiembre de 2008

Sesión 9. Paradigma Cognitivo. Los procesos de aprender

La Sesión 8 nos permitió conocer las propuestas de otro paradigma educativo, que tiene como base los procesos y operaciones mentales que realiza el individuo para apropiarse del conocimiento.

Así pues, coincidimos en que el Paradigma Cognitivo se ocupa del estudio de las representaciones mentales, explica su naturaleza y en función de ello, determina el papel que desempeñan la producción y el desarrollo de las acciones de la conducta humana.

El Paradigma Cognitivo, permite al docente concebir la idea de que los alumnos son sujetos activos que aprenden de manera significativa; que pueden aprender a aprender y aprender a pensar. El papel del docente, en este sentido, se centra especialmente en la confección y la organización de experiencias didácticas para lograr esos fines y ello implica asumir el aprendizaje como una construcción conjunta, sin ser el maestro el protagonista o contenedor total de los conocimientos.

El docente funda las expectativas educativas con base a los objetivos o intenciones de la sesión o del ciclo instruccional que se va a impartir. Para ello, promueve un clima propicio para que el alumno experimente autonomía y competencia, atribuya valor a sus éxitos basados en el esfuerzo, perciba los resultados como controlables y modificables, y para que mejore su autoestima y su concepción de sí mismo.

Por otro lado, el alumno es un sujeto activo procesador de información, que posee la capacidad cognitiva para comprender y solucionar problemas. Así que, la actividad cognitiva inherente, debe ser utilizada y desarrollada para que el alumno logre un procesamiento más efectivo de la información.

Desde el enfoque cognitivo, el docente debe localizar su interés en los procesos cognitivos de sus estudiantes considerando:
  • La naturaleza de los conocimientos previos que posee
  • El tipo de estrategias cognitivas
  • El tipo de capacidades que el alumno emplea en su proceso de conocer y aprender.
  • El tipo de metas que el aprendiz persigue.
  • El tipo de atribuciones y expectativas que se plantea.

Al evaluar los aprendizajes, el docente debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. El grado en que los alumnos han llegado a construir –gracias a la situación instruccional y a sus propios recursos significativos – interpretaciones significativas y valiosas de los contenidos revisados.
2. El grado en que ellos han sido capaces de atribuirle un sentido funcional a dichas interpretaciones (no solo instrumental, sino también en relación con la utilidad que éstas puedan tener para futuros aprendizajes).

Diferencias cardinales entre el paradigma conductista, humanista y cognitivo.

Quizá las diferencias estriban en los métodos y acepción de los conocimientos, así como en la interacción que se establece con el objeto de aprendizaje e incluso, lo que le representa en el contexto escolar. Por ejemplo, para el conductismo, el aprendizaje sólo es posible de acuerdo la relación que establece el sujeto con el objeto de conocimiento, pero concebido como las conductas y actos que ello genera (estímulo-respuesta). En este sentido, lo que importa a este paradigma es el condicionamiento operante y el papel del refuerzo positivo para aprender.

En el caso del humanismo, partiendo de la individualidad y naturaleza humana, el conocimiento le representa la construcción individual de los significados de la realidad y de la que aprende. Este paradigma está centrado en la persona (el alumno como una integridad) y considera el aprendizaje en su relación con lo social y emocional

Al paradigma cognitivo o teoría del conocimiento, lo que importan son los procesos u operaciones mentales por los que pasa un alumno en relación con la percepción de las cosas que hay a su alrededor y de los que aprende. Trata de descubrir y explicar la naturaleza y expresiones de las representaciones mentales y contribuir al desarrollo de la potencialidad cognitiva del sujeto. La explicación del comportamiento humano está en los procesos internos y en las representaciones mentales.

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Publicado por: Berenice Elizalde, Itzel Marín y Norma Angélica Morales González

viernes, 5 de septiembre de 2008

Sesión 8. Creatividad: imprescindible en el aprendizaje y la transformación humana.









Las preguntas que se plantearon al inicio de la sesión, permitieron que confrontáramos nuestras ideas sobre lo considerado como creatividad y los procesos que implica el pensamiento y práctica docente creativa.

Acordamos que La creatividad es la capacidad de producir, de generar ideas y conocimiento nuevo. En este sentido, es el cerebro el órgano quien resguarda los procesos creativos y el sujeto quien los desarrolla. La creatividad le permite al ser humano llegar a conclusiones nuevas y resolver problemas en una forma original, por ello es que una actividad creativa debe ser intencionada y apuntar a un objetivo.

En su forma material, la creatividad puede adoptar, por la expresión artística, literaria o científica, sin embargo, la creatividad no es privativa de ningún área en particular.

La creatividad es el principio básico para el mejoramiento de la inteligencia personal y del progreso de la sociedad y es también, una de las estrategias fundamentales de la evolución natural. Consideramos que es un proceso que se desarrolla en el tiempo y que se caracteriza por la originalidad, por la adaptabilidad y por sus posibilidades de realización concreta, en la búsqueda por resolver problemas.

Se mencionaba en la sesión televisada, que la creatividad es un potencial innato en el ser, que espera desarrollarse en todas sus dimensiones, pero que también depende de la atmósfera o entorno en el que actúa el sujeto. Sin lugar a dudas, todos tenemos capacidades creativas e inventivas, pero depende en gran medida, de los grados de su estímulo.

Como todas las capacidades humanas, la creatividad puede ser desarrollada y potenciada. Hoy día, existen técnicas para ello, por ejemplo en el campo educativo, algunas técnicas que se emplean para la activación de los aprendizajes van desde la lluvia de ideas, hasta los mapas mentales, la lista de atributos, la solución de problemas específicos, entre otros.

Así pues, en el proceso de aprendizaje-enseñanza, la creatividad toma carácter de imprescindible porque conlleva al descubrimiento de nuevos conocimientos, a su construcción negando la repetición mecánica de los mismos y a mirar manera diferente los mismos objetos, de tal forma que en el ámbito escolar la creatividad debería promoverse en todos los grados y momentos, como método privilegiado y no como un programa específico o un conjunto de actividades extraescolares.

La investigación por ejemplo, en este boom del aprendizaje por competencias que plantean los modelos educativos reformados en México, nos señala el camino para promover y desarrollar el pensamiento creativo en la solución de problemas provenientes de la realidad concreta del estudiante, de tal forma que éste pase del proceso intelectual propio, a la construcción conocimiento nuevo y aplicado.

La diferencia entre creatividad e ingenio

La combinación de facultades intelectuales y espirituales hace posible que dentro del concepto quepan dos tendencias complementarias, una relacionada con la actividad científica y otra con la actividad artística, y que permiten diferenciar el tener creatividad y el ser creador. Según Jaime Parra tener creatividad es tener capacidad de establecer relaciones y asociaciones inusuales, de resolver problemas, de plantear diversas alternativas, desarrollo de pensamiento analógico, fluidez, originalidad, etc. Ser creador se relaciona con las fuentes de inspiración, la brillantez de las ideas, la espontaneidad, la libertad del espíritu, la seguridad psicológica, la motivación, los ambientes familiares, el humor, etc.

Las dos perspectivas conllevan un reordenamiento de los modelos mentales que tenemos, pero mientras que la creatividad ordena información de manera permanente, el ingenio es de carácter transitorio, algo así como un chispazo. Un chiste, por ejemplo, es una muestra de ingenio, pero el diseño o la composición, son actividades creativas planeadas y ejecutables en la realidad.

Conclusión.

El ser creador es fruto de la inspiración y del ingenio, tener creatividad es algo que se cultiva y se desarrolla. Ambas son capacidades innatas que tienen mucho en común pero que no son lo mismo, que exigen sensibilidad y curiosidad, que conllevan cosquillas mentales, discernimiento repentino, pero que son de diferente índole. Coincidimos en la idea de que la improvisación no puede ser creativa y viceversa porque no permite desarrollar el proceso creativo como tal, como un proceso de intensa construcción, de vinculación permanente y de conocimientos innovadores en función del ser humano tomando en cuenta las normas de convivencia y ética social.